Claves para la industria del mecanizado en el Siglo XXI. El mecanizado a esfuerzo constante.

Competitividad, productividad, industria 4.0… estos son algunos de los conceptos en boca de un sector globalizado en el que los márgenes de beneficio y los plazos de entrega, se han ido reduciendo año tras año. En las industrias donde el proceso de arranque de viruta es el corazón de nuestro negocio son los retos a superar.

Un proceso rápido y sencillo en la fase de preparación y programación que a la vez permita flexibilidad y agilidad en los cambios o alteraciones que el cliente solicite. Un proceso completamente seguro en la etapa de programación, que permita simular todas las trayectorias y procesos con total fiabilidad. Día a día la maquinaria CNC adquiere más complejidad y, por ello en cada programación asumimos más riesgos y de más coste en posibles reparaciones por una colisión, por lo que el factor humano, volcado en la experiencia del operario/programador debe ser minimizado en lo posible gracias a la tecnología ya disponible en el mercado.

Y sobre todo, un sistema, en el podamos obtener mejoras en el único factor en el que podemos reducir costes de todo nuestro proceso productivo, los tiempos en máquina, y esto es posible por dos únicos caminos:

  1. Orientarse hacia la máquina-herramienta avanzada que permita introducir el material de trabajo y sacar directamente pieza final, eliminando atadas u operaciones y reposicionados en varias máquinas para obtener el producto.

 

  1. Incorporar tecnología de software CAM de arranque de viruta que incorpore altas tasas de productividad, tanto en la fase de programación como en la de tiempo en máquina y que a la vez sea, segura y conservativa con la maquinaria y la herramienta.

 

Atrás se quedan los primeros intentos desde hace más de 20 años de la tecnología CAM del fresado trocoidal, más o menos adaptativo o dinámico, pero en manos de la pericia y el tiempo de programación disponible por el operador, como primera aproximación a reducir los tiempos en la fase que, en muchos casos supone mayores tiempos de máquina y mayor sobreesfuerzo y sufrimiento de los elementos mecánicos de nuestro CNC, la de desbaste y redesbaste.

 

 

El “fresado a esfuerzo constante” una tecnología que ha aparecido hace escasos años y que ha llegado para quedarse, basada en software CAM y que permite reducciones del tiempo de hasta el triple que con estrategias tradicionales, con total seguridad, conservativa con la máquina y la herramienta y que deja poco espacio para el error humano.

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